sábado, 21 de marzo de 2009

The dark side of the moon II

Empiezo a pensar que igual soy yo el que está en el lado oscuro. Hace tiempo me jactaba de valorar el estar solo por encima de otras cosas, como algo bueno de lo que se podía disfrutar. Seguramente estaba equivocado, ¿o no?. Lo que sí sé es que ahora que la soledad no es opcional lo llevo con una resignación paralizadora. Esto no está bien: modificar asap.
La segunda parte: llegado el momento de tener que pasar unos días sin mis pricesitas vuelvo a tener la sensación de estar conteniendo la respiración hasta que vuelvan a danzar por aquí. Es como que la casa se paraliza conmigo. Los muñecos, las pinturitas por el suelo, ...  todo se queda dónde estaba esperando. Ya sea a que vuelvan sus dueñas o a que Chita les de su merecido. Me desconciertan los cambios pero me acostumbraré, inshalá. Quiero respirar ya!!

Un llorica, es lo que soy... En un vaso de agua me ahogo, sí, al menos es en un vaso medio lleno.

Poco a poco

No hay comentarios: