lunes, 23 de marzo de 2009

Learning to fly

Pasa el tiempo y sigo siendo un desastre, no soy capaz de racionalizar y dejarme llevar sin pensar en las consecuencias. Siempre pendiente, siempre preocupado de lo que vaya a pasar en el segundo después. Qué estrés más tonto!! Relax, relax, relax.

Y me gustaría que esta reflexión se refiriese sólo a los aviones pero no, al final, los aviones son lo de menos, una o dos veces a la semana. Con el resto de situaciones es cada minuto. Arrrggg! Cambio de chip urgente a los 34 años? No creo que lo consiga pero al menos lo tendré presente para intentar vivir más calmado y menos preocupado, no merece la pena agobiarse por cosas que no se pueden controlar.

No hay comentarios: